
29 de julio. La gobernadora de Arizona, Jan Brewer, no tiene intención de soltar prenda para lograr que la polémica Ley de Inmigración aprobada en su estado, que entra hoy en vigor, se aplique de manera íntegra, y no con las limitaciones que le ha impuesto una juez federal quien ordenó esta semana el bloqueo de partes de la normativa, justamente las disposiciones más criticadas por varios países y organizaciones internacionales pro Derechos Humanos. Ante este panorama, la decisión de la gobernadora es clara y ya fue anunciada: apelará con urgencia este fallo.
La decisión de la juez de federal estadounidense Susan Bolton ha supuesto una victoria para el Gobierno estadounidense, que solicitó una impugnación preliminar de la ley SB 1070 sobre la base de que la inmigración es una competencia del gobierno federal.
Bolton bloqueó, entre otras, la parte de la ley que requería que los policías determinaran el estatus migratorio de cualquier persona que fuera detenida y sospecharan que era un inmigrante indocumentado.
La juez también retuvo las previsiones que exigían a los inmigrantes llevar encima sus documentos en todo momento, y la que consideraba delito que los trabajadores sin papeles de inmigración buscaran empleo en lugares públicos.
La gobernadora Brewer, dijo que presentará una apelación para restaurar las previsiones de la ley, que contaba con un amplio apoyo popular pero también con la oposición del presidente, Barack Obama, y de grupos defensores de Derechos Humanos e inmigrantes.
"Examinaremos detalladamente cada uno de los elemento que la juez (Susan) Bolton ha retirado de la ley, y presentaremos pronto un recurso de urgencia en el Tribunal de Apelación del Noveno Circuito de Estados Unidos", declaró Brewer en un comunicado. Arizona puede apelar en última instancia a la Corte Suprema. En ese caso, se convertiría en una prolongada batalla legal.
El Congreso de Arizona, de mayoría republicana, aprobó la ley el pasado mes de abril para tratar de expulsar del estado que a casi medio millón de inmigrantes ilegales, así como reducir el flujo de inmigrantes ilegales y el tráfico de drogas a través de la frontera del estado con México.
"Daños irreparables"
En su veredicto de 36 páginas, Bolton escribió que "la corte también considera que es probable que Estados Unidos sufra daños irreparables si la corte no prohíbe preliminarmente el cumplimiento de estas secciones" de la ley "considerando el interés público".
Cerca de treinta activistas hispanos que asistieron a una manifestación al aire libre fuera del capitolio estatal en el centro de Phoenix saltaron de alegría, se abrazaron y lloraron cuando se conoció el dictamen de Bolton.
"Pienso que nuestros esfuerzos han valido la pena", dijo Dulce Matus, una licenciada indocumentada que ha vivido desde hace décadas sin papeles en este estado desértico, agregando que los activistas lucharán "por revocar el resto de la ley".
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