Investigan a Uribe por matanza paramilitar
Un paramilitar preso denunció al presidente colombiano por ayudado a planear una masacre de 15 campesinos en 1997
Bogotá. El presidente colombiano admitió este miércoles que se investiga una denuncia que lo vincula con una masacre cometida por paramilitares, luego de que su primo fue encarcelado dentro de un proceso que víncula a decenas de políticos oficialistas con esos grupos de ultraderecha.
El presidente Alvaro Uribe reveló en una entrevista este miércoles que él mismo fue acusado por un paramilitar preso de haber ayudado a planear una masacre de 15 campesinos en 1997, denuncia que dijo es investigada y sobre la cual, aseguró, tiene pruebas para desmentirla.
Uribe fustigó a sectores de la justicia con los que sostiene un enfrentamiento, advirtiendo que debido al "imaginario de los bandidos hay que tener mucho cuidado de que los magistrados los estén estimulando para que acusen a gente honorable".
Según el mandatario, el testimonio asegura que el ahora presidente junto a militares se reunió con jefes de la ultraderecha para planear la incursión en el caserío de El Aro, en el departamento de Antioquia (noroeste), en la que murieron 15 campesinos y el pueblo fue quemado.
El presidente anotó que pidió a sus abogados reunir toda la información de sus viajes y recordó que debido a las amenazas ha tenido escolta, por lo cual "desde el año 88 la fuerza pública colombiana sabe a dónde he ido yo, dónde he dormido y con quién me he reunido".
El testigo y su denuncia
Alias "Cristian Barreto" declaró el 15 de febrero de 2008. Ese día ofreció detalles de la masacre y de las reuniones previas.
La acusación contra el jefe del Ejecutivo colombiano surgió cuando en medio del interrogatorio se le preguntó si las AUC habían recibido apoyo de la fuerza pública, es entonces cuando respondió lo siguiente:
"Sí, de la cuarta brigada, lo digo porque antes de la masacre hubo una reunión, retiradas de tropas de los retenes, suspendidos los retenes de tropa en la carretera y una reunión que tuvimos en la Caucana (Antioquia) tres días antes de eso".
"Y se que ellos, los militares, llegaron ahí. Llegó ese Manosalva, llegó ese que fue general después Ospina, también estuvo este, un comandante de la policía José Serrano, que dijo que habían unos secuestrados arriba. Estuvo también Santiago Uribe y Álvaro Uribe que era gobernador cuando eso", explicó.
Alias Barreto afirmó que tras la masacre volvió a encontrarse nuevamente con Álvaro Uribe quien se presentó para decir que "la operación había sido un éxito".
Coincidentemente, el mandatario colombiano tiene pendiente una demanda en su contra ante la Corte Internacional de Justicia de La Haya por su presunta "complicidad" en los crímenes de lesa humanidad cometidos por los paramilitares en Colombia.
La demanda fue introducida en mayo de 2005 por la Federación Internacional de Derechos Humanos (FIHD), que rechaza la "pasividad" que aseguran ha tenido el presidente Uribe para condenar los delitos cometidos por las ultraderechistas Autodefensas Unidas de Colombia.
El proceso por los vínculos entre políticos y las paramilitares Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) comenzó en 2006, después que se hallaron documentos en el computador de un jefe de esos grupos que señalaban la existencia de pactos con congresistas, gobernadores y funcionarios para beneficiarse mutuamente.
Hasta ahora las denuncias sobre esos nexos de los políticos, en su mayoría oficialistas, con los paramilitares han tenido poco efecto sobre Uribe, quien conserva una amplia popularidad en Colombia, aunque han afectado la negociación de un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos.
El antiguo jefe de las AUC, Salvatore Mancuso, aseguró la noche del martes que al menos la mitad del Congreso colombiano tiene conexiones con los paramilitares y las guerrillas de izquierda.
La Fiscalía explicó en un comunicado que ordenó la captura de Mario Uribe por el "delito de concierto para delinquir consistente en concertarse para promover grupos armados al margen de la ley".
Un ex paramilitar, Jairo Castillo (alias 'Pitirri'), ahora refugiado en Estados Unidos, acusó al dirigente de reunirse en varias ocasiones con jefes de las AUC para que le ayudaran a hacerse de tierras.
Tras conocer la orden de detención, Uribe se refugió en la embajada de Costa Rica para pedir asilo, pero San José consideró "improcedente" la solicitud.
Uribe salió de la sede diplomática en medio de los gritos de "asesino, mil veces asesino", por parte de familiares de víctimas de los paramilitares que se había apostado en las afueras.
Su captura se suma a los anuncios de investigaciones por los mismos cargos sobre la actual presidenta del Congreso, Nancy Gutiérrez, y el director del partido de La U (Unidad Nacional), Carlos García, que afectaron duramente a la coalición oficialista.
Agencias