El mundo en un plato
En la calle Bac de Roda número 11 cuelga un cartel que reza: Almun, nombre que escogió su propietario para dar a conocer la rica variedad gastronómica que existen en los cinco continentes, así como la forma de enriquecer las recetas combinando, innovando y fusionando diversos estilos de cocina.
La oferta de comida que ofrece es tan amplia, que permite variar sin problemas el menú, ofreciendo la posibilidad de probar algunos platos pertenecientes a la cocina internacional que, de otro modo, no se podrían degustar. De momento su idea parece que está calando, y ya le han hecho varias propuestas para expandir y fusionar su negocio, pero las ha rechazado porque prefiere ir poco a poco. “En estos momentos estoy en la fase de implementación de mi propuesta empresarial, y lo que quiero es posicionar mi negocio y que sea reconocido como otras cadenas catalanas que se dedican a la venta de comida para llevar, aquí el restaurante cumple una función secundaria”, asegura.
Y como toda buena comida siempre debe estar acompañada por una bebida, Roberto tiene en su bar- restaurante, una bodega de vinos y más de 50 cervezas internacionales, algunas de ellas no conocidas, pero que a ojos de este emprendedor pueden resultar toda una novedad y una delicia.
Entrenar los sentidos
Lograr ser un buen Sumillier es un arte que requiere años de aprendizaje y experiencia. Pero entrenar los sentidos para oír, oler, degustar, sentir el aroma, o distinguir el color, es algo que hoy en día se puede hacer sin ningún problema. Por ello el concepto de negocio de Almun también está desarrollando programas para aprender a catar un buen vino o un café, y que no sólo sea un conocimiento que posean los profesionales de la hostelería o alimentación, sino que sea extensivo a todas las personas.
En el segundo piso de su establecimiento, Roberto cuenta con una amplía bodega de vinos y licores procedentes de países que disfrutan de una larga trayectoria vinícola pero que no son tan conocidos en España. Vinos chilenos, argentinos y sudafricanos hace parte de su pequeña colección que espera convertirse en un verdadero santuario del vino y un espacio de intercambio cultural y de aprendizaje. “Es un sitio ideal para realizar pequeños talleres y charlas sobre la calidad y las particularidades de los vinos no tan conocidos, y una oportunidad para que cualquier persona, aún sin ser experta, aprenda a catar, conocer los aromas, el color, o la transparencia, para escoger un vino que acompañe cada tipo de comida”, asegura.
Como buen colombiano Roberto disfruta a diario de un buen “tinto” (así es como los colombianos llaman al café solo), y poco a poco ha logrado diferenciar las diferentes categoría de cafés y la manera de realizar una cata. “Tomar un buen café o comprarlo pueden resultar una tarea bastante difícil, y por eso quiero hacer algo similar a lo que estoy haciendo con el vino. Mediante talleres para despertar los sentidos y juegos el aprendizaje, será bastante sencillo y divertido”, explica.
En primer lugar, la propuesta de Almun es dar a conocer las diferentes variedades y calidades de cafés que existen en diferentes países y su uso no sólo como bebida, sino como ingrediente imprescindible en la elaboración de algunos platos. Y por otra, intentar difundir entre los consumidores de café que aspectos como la fragancia, el aroma, o el cuerpo de ésta bebida, son herramientas que pueden servir para degustar un buen café y que incluso la preparación de esta exquisita bebida puede llegar a ser todo un ritual, que si se efectúa de la manera correcta, es un regalo para los sentidos.
Por le momento Almun, ofrecen comida a pequeña escala, pero espera convertirse en una marca reconocida de fabricación y distribución de productos y comida de los cinco continentes. Ofrecer a las personas que tiene poco tiempo para cocinar disfrutar de platos variados, nutritivos y en cinco minutos listos para servir es su objetivo.
Más información:
Tel: 93 308 68 36
www.almun.es