No paran las buenas noticias. Es todo un alud insalvable de propuestas que ponen en la picota a los ciudadanos. Los farmacéuticos no cobran. Las listas de espera en la sanidad se alargan pero los quirófanos siguen cerrados. Si quiere usted pasar un fantástico fin de semana, vaya de urgencias y verá como el tiempo se detiene y se hace interminable.
La reforma laboral deja a todos con el miedo en el cuerpo. A los que tienen trabajo, porque lo pueden perder pagándoles un precio irrisorio. A los que lo tienen y no los van a despedir, porque les pueden rebajar el sueldo. A los que no lo tienen, porque si alguna vez lo consiguen será con unas condiciones draconianas. Y a los que se pongan enfermos, un aviso: que procuren que su enfermedad no les deje en casa nueve días en dos meses, porque pueden ser despedidos de forma procedente. ..
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