Federico M. Winer
fwiner@tribunalatina.com
En la localidad de Alcudia, al norte de la Isla de Mallorca, la Policia local tuvo que intervenir este fin de semana una tienda de informática de la cadena Beep para que retirasen de la puerta un gran cartel con un mensaje tan claro como xenófobo: “Se prohíbe la entrada sin previo aviso a perros y rumanos, de lo contrario saldrán hechando ostias” (sic).
El cartel en la entrada al local Beep de Alcudia. (Foto G.Bosch)
Además tanto en el escaparate del comercio como en el interior del mismo, la copropietaria de la franquicia colgó una suerte de manifiesto propio titulado “
Inmigración” en el cual explicaba los motivos de su “cabreo”.
“Hoy quiero hablaros de algo, y es de esa plaga que va en aumento, son esos P... Rumanos ¡ohhh! que encima también trabajan los días de fiestas”, decía textualmente el primer párrafo. Luego, continuaba con amenazas al colectivo: “Te dicen que no hablan español, pero lo entienden todo, voy a cortaros las manos Rumanos hijos de P...” (sic).
Y concluía que les iba a pegar “una ostia, lo mando de vuelta a su país” (sic). Según su versión, el motivo de este montaje era que el viernes un grupo de rumanos les habían robado tres ordenadores portátiles por un valor de 3.000 euros.
El manifiesto completo de la propietaria de la tienda (clic para ampliar).
La información fue revelada por el Diario de Mallorca después de que un vecino del pueblo denunciase los hechos a la policía mediante un e-mail. El propio Ayuntamiento tuvo que informarse del asunto y en algunos colegios de la zona hubo protestas porque muchos de los estudiantes son niños rumanos que pasan por la puerta. Aunque hay que salvar las distancias de cada caso, lo cierto es que la frase es idéntica a las que los nazis usaban contra el colectivo judío en distintos puntos de Europa antes de la II Guerra Mundial.
En Internet la repercusión fue inmensa; sin embargo, y hete aquí el dato preocupante, las opiniones a favor y en contra del episodio están bastante equilibradas.
Como muestra basta un botón. Una chica llamada ‘susana’ escribió en la web del periódico mallorquín lo siguiente: “
Los entiendo perfectamente. Yo soy inmigrante sudamericana y trabajo en una tienda de Cala Millor y estoy cansada de que "un grupo" de rumanos, pero siempre rumanos, nos roben: es absolutamente desagradable. La policía lo sabe y aunque los busque y los detengan a los 3 días ya están en la calle. Yo hice una denuncia hace 1 año y si usteden vieran la cantidad de fotos de rumanos sospechosos que me trajo la policía para el reconocimiento se espantarían. Da miedo. Mas control de la policiía en la costa, por favor!”.