Buenos Aires, 1 de diciembre de 2009. Les aguaron la fiesta, justo antes de comenzarla. La justicia argentina se desdijo este lunes y negó el permiso dado a Alex Freyre y José Manuel Di Bello, para que contrajesen matrimonio. De esta manera ha sido aplazada la que habría sido la primera unión entre personas del mismo sexo en Latinoamérica.
La titular del juzgado nacional en lo Civil 85, Marta Gómez Alsina, en respuesta a la petición de casamiento, suspendió de forma provisional "el acto programado por el Registro del Estado Civil y Capacidad de las personas" que debía casar este martes a Alex Freyre y José María Di Bello.
La magistrada alega que la juez Gabriela Seijas, titular en materia de lo contencioso administrativo en Buenos Aires, no tiene autoridad para ordenar esta unión. Seijas había considerado inconstitucionales los artículos del Código Civil que establecían el matrimonio como un contrato únicamente entre un hombre y una mujer.
"La decisión que adopte no ha de ser interpretada como un adelanto de opinión sobre el fondo del asunto, ni discriminación alguna hacia la cohabitación estable de personas homosexuales", aclaró la juez en el fallo.
Ahora, las autoridades de la capital y la propia pareja afectada tienen plazos de 60 y 15 días, respectivamente, para presentar sus alegaciones a la última decisión judicial. Fuentes de la Fiscalía citadas por el diario 'Clarín' afirmaron que este martes "seguro no se celebrará el matrimonio, porque esta orden hay que cumplirla".
Acudirán al registro
No obstante, Freyre y Di Bello prometieron en un comunicado acudir al Registro Civil para tratar de formalizar su matrimonio. "Tenemos sentencia firme e irrevocable. Lo que han logrado es sólo postergarla", afirmaron en la nota. “La celebración que estábamos organizando para festejar con un brindis el matrimonio la vamos a convertir en un acto de protesta”, dijo a Página/12, María Rachid, de la comunidad gay bonarense.
Por su parte, el abogado de la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales (LGBT), Gustavo López, apostó por esperar a la decisión que adopte el propio registro, ya que subrayó que "hay una sentencia en firme que no se puede anular". En este sentido, indicó que "atacar esta sentencia es inválido, porque es firme y consentida".
La asociación considera que sólo una instancia superior puede oponerse a la decisión adoptara por Seijas. "Esto es un fallo de una jurisdicción diferente, donde hay una jueza que se inmiscuye en una jurisdicción que no le corresponde", apostilló.
Argentina se convirtió, en el año 2002, en el primer país iberoamericano en autorizar la unión civil entre personas del mismo sexo. Sin embargo, este tipo de contratos no incluyen derechos sí admitidos en parejas del mismo sexo como el de la adopción.
La medida cuenta con el rechazo frontal de la Iglesia Católica, que en su momento calificó el primer fallo judicial que autorizó la boda de Freyre y Di Bello como "un signo grave de ligereza". La jerarquía eclesiástica instó a las autoridades de Buenos Aires a reconsiderar esta decisión, pero el alcalde Mauricio Macri rechazó cuestionar la sentencia.
EP
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