Nueva York, 1 de julio. Rechazo total al golpe de Estado perpetrado el domingo en Honduras. Esta es la condena firme de las Naciones Unidas (ONU) en favor del depuesto presidente Manuel Zelaya, que además pide su restitución "inmediata e incondicional".
Todos los países presentes en la Asamblea aprobaron el proyecto de resolución que condena las acciones de los militares golpistas, que arrestaron y expulsaron del país a Zelaya. Esto aisla aún más al gobierno interino de Roberto Micheletti, designado al frente del Ejecutivo por parte del Congreso del país centroamericano.
El texto hace un llamamiento firme y categórico a todos los Estados a no reconocer a ninguna otra autoridad en el país centroamericano que no sea la del Presidente Zelaya. Respalda los esfuerzos regionales para resolver la crisis política en Honduras y contó con el auspicio de todo las Américas, incluyendo el de Estados Unidos y de Canadá.
El presidente de la Asamblea General de la ONU, Miguel D'Escoto, anunció la aprobación unánime de este texto. Luego fue el embajador de Honduras ante el organismo, Jorge Arturo Reina, quien lo leyó al comienzo de la sesión.
Zelaya calificó de "histórica" esta resolución de Naciones Unidas que condena "la barbarie y el retroceso que un pequeño grupúsculo le quiere imponer a nuestro país" y recordó que "luchar por la democracia no es un asunto de un país ni de un pueblo" porque "cuando se defiende un país y un pueblo se defiende la democracia en el mundo".
Con esta decisión, opinó el mandatario, "el mundo toma conciencia de que no podemos utilizar la violencia para resolver problemas que se pueden resolver jurídicamente".
“Luchar por la democracias no es un asunto de un país ni de un pueblo. Cuando se defiende a un país y a un pueblo se está defendiendo a todos los países y se está defendiendo a la humanidad entera”, sentenció.
Zelaya destacó que Naciones Unidas es uno de los instrumentos para defender los derechos humanos.
“Mi aplauso hoy para esta organización garantía de la democracia hoy en el mundo, a la cual yo me debo y la cual yo también reconozco”, explicó.
El mandatario señaló que en su país se le han levantado cargos. “Su servidor tiene varias acusaciones en Honduras. Perno nadie me ha hecho un juicio. Nadie me ha convocado a un tribunal a defenderme. Nadie ha dicho cual es el delito ni nadie ha dicho cuál es la falta. Ni ningún juez me ha presentado ninguna acusación”, subrayó.