Funcionarán cuatro centros de acogida para alumnos extranjeros en el próximo curso
Federico M. Winer
fwiner@tribunalatina.com
Finalmente y después de una
larga polémica al respecto, el Departamento de Educación dio via libre a la prueba piloto para los Espacios de Bienvenida Educativa (EBE) en Cataluña aunque con una tangible reducción del tiempo de permanencia. Así las cosas, ahora los niños y adolescentes de entre 8 y 18 años que se incorporen a la red educativa del país, tanto en la Escuela Primaria como en la ESO, estarán un máximo de 30 días en las EBE antes de cursar a la par del resto de la clase.
Otro punto clave es que esta medida se aplicará a todos los alumnos más allá de su país de origen, incluyendo a los de la Unión Europea (UE). Esto cambia la mirada que tenía el proyecto en julio, cuando los chicos eran elegidos de acuerdo a su cultura de procedencia. Es decir que afectaba a los africanos, asiáticos, europeos del este mientras que comunitarios y latinoamericanos no estaban afectados.
De cualquier modo, la norma permite que según la evolución del alumno su tiempo de permanencia en el EBE sea menor. Es de esperarse que los latinoamericanos, más no sea por una cuestión de tener una mayor cercanía cultural e idiomática, abandonen estas aulas antes que sus pares de otro orígen. La decisión de dicho paso queda en manos de los responsables de estos centros, quienes los derivarán a las más de mil aulas de acogida de las escuelas públicas catalanas.
En cada EBE trabajará una coordinadora, una educadora social, una monitora y una técnica en integración. Estarán abiertas durante todo el año y durante este período de prueba funcionarán cuatro centros en las ciudades de Vic (provincia de Barcelona) y Reus (provincia de Tarragona).
En la primera funcionará desde el 15 de septiembre sólo uno en el antiguo edificio de la Casa de la Caritat, mientras que en la segunda lo harán en el CEIP Doctor Alberich i Casas, en el IES Gabriel Ferrater i Soler y en el Col·legi La Salle. En Reus comenzarán durante octubre.
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