Yaneth Cadena Ledesma. Uno de los requisitos necesarios para tramitar la reagrupación, es la obtención de un informe que acredita las condiciones mínimas de habitabilidad, con información sobre nacionalidad, parentesco y edad, entre otros aspectos, de los familiares que serán reagrupados.
Dichos informes son los que han permitido al ayuntamiento planificar una política de acogida, a través del Programa d’Acompanyament a Nuclis Familiars Reagrupants a la Ciutat de Barcelona (Programa de Acompañamiento a Núcleos Familiares Reagrupantes en la Ciudad de Barcelona), logrando que varias comunidades autónomas se interesen en conocer el proyecto.
Para Daniel de Torres, comisionado de la alcaldía para la Inmigración y el Diálogo Intercultural, es prioritario conocer a las personas que van a residir en los diferentes distritos de la ciudad, debido al aumento del número de personas que llegan reagrupadas a la capital catalana.
“El informe de vivienda es una herramienta de trabajo fundamental para preparar la acogida de estos nuevos residentes, ya que nos aporta datos sobre si las personas que vienen están en edad de escolarización, o si son personas mayores y de esta manera, poner a su alcance, desde antes de su llegada, información sobre los recursos y servicios que tendrá en su barrio”, señala.
El plan puesto en marcha en el 2007 incluye dos fases: una de acompañamiento y preparación de la familias antes de la reagrupación familiar, y la segunda, de seguimiento en el proceso de reencuentro e inserción en el lugar de acogida. En ambas se ofrece asesoría y orientación jurídica, acceso al sistema educativo y sanitario, así como de las entidades, asociaciones, equipamientos e instalaciones con las que cuenta el distrito, que les permitan valorar con antelación las diferentes opciones, bien sea de trabajo, ocio o educación con las que cuentan.
Apuesta por la integración
De Torres puntualiza que otro elemento novedoso, es que el propio ayuntamiento se pone en contacto con los inmigrantes que están por reagrupar a sus familiares. Sólo se benefician de esto, aquellos con un informe de vivienda positivo. “Les llamamos por teléfono y les enviamos una carta en la que les invitamos a participar en una sesión informativa, donde podrán resolver las dudas que tengan sobre la reagrupación familiar”, explica.
En la primera sesión también se informa si las personas que vienen pueden trabajar, requisitos para escolarizar, documentación que deben traer desde el país de origen, e incluso planificación económica.
En el caso de las personas que van a reagrupar a sus hijos, disponen del taller “Padres y Madres”, con la ayuda de un psicólogo para preparar el reencuentro emocional y afectivo. Se les recomienda que hablen con ellos y les expliquen cómo es la ciudad donde van a vivir, las cosas buenas y malas que pueden encontrar, pero sobretodo que les pregunten sobre las inquietudes que tienen.
Gloria Rendón, coordinadora del proyecto, explica que lo más valorado es la información y la ayuda que les brindan. Rendón comenta que “están tan centrados en que los documentos necesarios para gestionar la reagrupación estén completos, que se olvidan de aspectos tan fundamentales como el diálogo con sus familiares, o explicarles que llegan a una ciudad en donde se habla otro idioma”.
Segunda fase
En la segunda etapa se trabaja con la red asociativa del distrito, orientación personalizada a los reagrupados, ya sea para aclarar dudas o para derivarle a servicios específicos, teniendo en cuentas que sus padres o familiares ya les han facilitado un volumen importante de información.
Una de las beneficiarias, la colombiana Consuelo Florez, que llegó a Barcelona hace 7 años y en febrero de este año logró reagrupar a su esposo y a su tres hijos: Alejandra (20) Juan David (17) y Miguel Eduardo (13), confiesa que gracias a este programa, el reencuentro con sus hijos y la adaptación a su nuevo entorno ha sido mucho más fácil.
“Me sentía completamente desorientada pero gracias al programa, antes de que vinieran mis hijos, yo ya les había buscado colegio, sabía dónde podían realizar actividades juveniles, pero sobretodo me dieron pautas para preparar el reencuentro de los niños que dejé en Colombia, con los adolescentes que me encontré”, recuerda.
En Barcelona durante los últimos tres años, el número de personas que llegaron por medio de esta vía pasó de 4.459 solicitudes de informes de vivienda en el 2005, a 6.939 en 2007. El distrito Horta – Ginardó es el tercero más extenso de Barcelona, con 253 familias beneficiadas. A partir del mes de octubre el programa se implantará en los otros nueve distritos de la ciudad.
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