Madrid. A un año de su
matrimonio, la cantante mexicana Paulina Rubio podría ver embargada una de sus propiedades en España, donde reside con su esposo, Nicolás Vallejo-Nájera, para cubrir los costos de un juicio contra un ex representante que fue declarado improcedente por una jueza.
La llamada “Chica dorada” perdió ante los tribunales la demanda que interpuso contra Fran José Benedito, quien en un programa de tv de España habló sobre las supuestas tendencias sexuales de Paulina orientadas al lesbianismo, y su supuesto uso de drogas.
La jueza consideró que Benedito no incurrió en ningún delito, pues pudo comprobar que la cantante mexicana efectivamente utilizaba ante los medios una supuesta ambigüedad sexual para promocionar sus trabajos, y la condenó a pagar los gastos del juicio.
De la redacción.