Lima, 29 de septiembre. El ex presidente peruano reconoció haber realizado interceptaciones telefónicas y sobornado a congresistas, en el
inicio del cuarto juicio en su contra desde que fue extraditado de Chile. El ex mandatario cumple actualmente otras tres condenas en su contra.
El tribunal judicial, presidido por el vocal César San Martín Castro, el mismo que condenó a Fujimori por las muertes de 25 personas cometidas entre 1991 y 1992, anunció que el miércoles dictará la sentencia en su contra por los referidos casos, en los que aceptó su responsabilidad.
La Fiscalía pidió ocho años de prisión y una reparación civil de 1 millón 750 mil dólares a favor del Estado.
Según la acusación fiscal, Fujimori ordenó y planificó la interceptación telefónica a partir de 1990 contra 28 personas, entre políticos, periodistas y empresarios, como la ex candidata presidencial y jefa del partido Popular Cristiano, Lourdes Flores.
El otro caso por el que será juzgado Fujimori es el del soborno a 13 congresistas de oposición para que se pasaran a su partido, a fin de garantizar una mayoría en el Congreso y apoyar su reelección inmediata en abril de 2000.
Efecto dominó
Precisamente, fue el soborno al ex congresista Beto Kouri -perpetrado por el ex asesor de Fujimori Vladimiro Montesinos en su despacho de la sede del Servicio de Inteligencia y conocido a través de un video en setiembre de 2000- lo que marcó el inicio de la caída del gobierno del ex presidente.
El tercer caso involucra a Fujimori en la compra en 1999 del entonces Cable Canal de Noticias, por el que se pagaron 2,8 millones de dólares, y la adquisición de la línea editorial del diario Expreso, consignó la agencia Ansa.
Aunque la defensa de Fujimori no había adelantado la estrategia, los medios locales especularon con que el ex mandatario podría acogerse a la sentencia anticipada, lo que finalmente sucedió.
La decisión fue interpretada por políticos como el ex senador Javier Diez Canseco en la intención de evitar el costo político que podría tener el hecho de que se revelen detalles de los actos de corrupción cometidos durante las gestiones de Fujimori.
La Fiscalía había pedido la presencia de varios testigos, entre los que destacan el ex jefe del consejo de ministros y ex secretario general de la ONU, Javier Pérez de Cuéllar; el novelista y ex candidato presidencial Mario Vargas Llosa, y el periodista César Hildebrandt, todas presuntas "víctimas" del espionaje telefónico.
Télam