La familia del ecuatoriano que está en coma cree que fue un ataque racista
Por Mariana Cantero
El domingo 4 de mayo Víctor Delgado, de 20 años, fue agredido en la escalera de la casa de su hermana, en la que estaba viviendo hace un mes, cuando llegó de Ecuador. Delgado, que había venido aquí hace un mes a trabajar en una frutería junto a su hermana, Joana, cayó por el hueco del patio de luces en circunstancias que aún no se han aclarado, después de que su vecino del 4-1 y otras dos personas lo golpearan reiteradas veces. Su cuñado, Cristian López, que en el momento de la agresión estaba con él, se recupera ahora de los golpes que recibió en la pelea.
“Estábamos con mi cuñado en casa escuchando música. Después bajamos y cuando íbamos por la escalera nos atacaron. A mi me dieron un golpe muy fuerte en la cabeza y me caí. Luego lo pillaron a él y lo golpearon en el rellano del 4to. Yo conocía a uno de los que nos atacaron, el que vive en el 4-1, pero a los otros no. A él lo había visto un par de veces, pero no me saludaba, me miraba un poco mal, pero nada más”, relata López, que no pudo ver cómo cayó su cuñado porque se desmayó.
Su mujer, Joana, explica que hace unos 15 días ya habían tenido problemas con su vecino. “Teníamos la música encendida y subió a decirme “inmigrante de mierda, baja la puta música, sino lárgate a tu puto país”. Yo estaba con mis niños en casa, así que no quise entrar en discusión y cerré la puerta”, comenta. El domingo por la tarde, cuando ocurrió la agresión, Joana estaba fuera llamando a su familia. “Cuando volví me encontré al SAMUR y a los Mossos y mi marido estaba bañado en sangre, la cara golpeada, la nariz un poco desviada. A mi marido le dieron patadas y golpes y lo dejaron inconsciente; a mi hermano lo acercaron a la ventana y comenzaron a golpearlo una y otra vez. No esta claro cómo ha caído mi hermano, pero fue del 4to. piso hasta la planta baja. Los vecinos me dijeron que había una segunda persona a la que habían tirado por el patio de luces y cuando el SAMUR me dejó entrar vi que era mi hermano. No nos dejaban entrar porque lo estaban reanimando. De aquí se lo llevaron al hospital y hasta las 7.30 de la mañana lo tuvieron en la sala de operaciones”, relata.
Dos de los tres agresores fueron detenidos; el tercero se dio a la fuga. El abogado de la familia Delgado, Borja Masiamon, interpuso una demanda por lesiones y tentativa de homicidio, pero los dos detenidos salieron en libertad bajo fianza.
Ahora la familia tiene miedo de volver a su piso, por lo que están parando temporalmente en casa de un familiar. “No estamos aquí, tenemos miedo de que haya algún tipo de represalias”, dice Joana, que cree que el móvil ha sido “racista”, porque los insultos que recibieron hace 15 días lo eran. “Con esto no digo que todo el mundo sea racista, sino esta persona. Me da a entender con sus insultos que era una persona así. Yo llevo siete años aquí y nunca tuvimos problemas con los vecinos. Nunca tuvimos ni una discusión ni nada, fue de un momento a otro. Yo pienso que algo le pasó, porque una persona que está bien no hace esto”. Su marido tampoco se explica lo sucedido. “Yo no se porque fue todo esto, nosotros salimos a las 7 de la mañana y llegamos por la noche, ¿qué bulla vamos a hacer?. Vivimos en el 5-2, y los de abajo nunca se han quejado. El (por el agresor) vive en el 4-1, en un principio no sería al que más molestamos”, razona.