Los latinoamericanos solemos recriminar a Europa, en especial a España, por la mayor barbarie de la historia: el proceso de colonización de América, que cobró la vida de millones de indígenas. Nos ‘aterrorizamos’ recordando el paso implacable de la espada española arrebatando un continente entero en nombre de dios y el rey. Sin embargo hoy, 500 años después, los residuos de aquellas comunidades indígenas siguen sufriendo la expoliación y el crimen. Ya no en nombre de los reyes y dios, sino en nombre de las multinacionales. Ya no en busca de oro y plata, sino de petróleo y tierras. Y los virreyes ya no son virreyes sino presidentes y ministros.
La problemática que explotó a principios de este mes en la Amazonía peruana, con varios muertos de por medio, saca a la luz, una vez más, la lucha inagotable que mantienen los indígenas americanos frente al poder colonizador.
Bien sea por tierras o por explotaciones mineras, decenas de pueblos indígenas en América Latina sufren el acoso capitalista, poniendo en riesgo la supervivencia de estas comunidades: U’wa, Wayúu y Guahibo en Colombia, Cofan en Ecuador, Mapuches en Chile y Argentina, Barís y Yukpas en Venezuela, Chixoy y Mayas en Guatemala, Itaipú en Brasil, Ngöbe y Kuna en Panamá, Ynes y Ashaninka en Perú, por mencionar sólo algunos de los casos más ‘mediáticos’, mantienen disputas con Estados y/o compañías multinacionales, arrinconados en las parcelas que les quedan, secundados sólo por un puñado de organizaciones internacionales de voluntariado y por su inagotable impulso de defensa, de luchar, de no sucumbir una vez más ante el poder invasor.
Como latinoamericanos, pero en especial como seres humanos, debemos comprometernos con la lucha de los pueblos indígenas, y esto no pasa necesariamente por ir a combatir a los 'campos de batalla', sino interesarnos por el tema y difundirlo, hablar de él, correr la voz. No olvidemos que tenemos una deuda infinita con ellos, así que, en vez de reprochar una y otra vez a los españoles por lo sucedido hace 500 años, giremos nuestro dedo acusador hacia aquellos que ahora están asesinándolos.
Aquí algunas recomendaciones:
http://www.luchaindigena.com/
http://indigena.nodo50.org/
http://www.fondoindigena.org/
http://www.avaaz.org/es/peru_stop_violence/