Nuevo choque entre Quito y Bogotá por posible beligerancia de FARC
Quito. Ecuador justificó el jueves la posibilidad de otorgarle estatuto de beligerante a la guerrilla de las FARC bajo varias condiciones incluida la liberación de la colombo-francesa Ingrid Betancourt, provocando la molestia de Bogotá, que anunció una nota de protesta.
El presidente Rafael Correa planteó por primera vez la noche del miércoles, en declaraciones a la televisión venezolana, el reconocimiento de los rebeldes como fuerza beligerante siempre que antes renuncie "a los secuestros, atentados y bombazos", y cumpla con los requisitos para ello.
"Es decir que controle un territorio, que tenga una fuerza armada organizada, que respete los códigos de guerra, los tratados de Ginebra, etc. Por supuesto que tendríamos que reconocerla como fuerza beligerante y, ahí, convertirla en un interlocutor válido para, vía diplomática, vía política, tratar de alcanzar la paz", agregó.
Correa, que antes había rehusado llamar terroristas a las FARC o concederles estatuto de beligerantes, deslizó la opción en medio de la crisis que mantiene rotas las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Quito, a raíz del ataque colombiano contra un campamento de esa guerrilla en Ecuador.
Los insurgentes son tratados como terroristas por Colombia, Estados Unidos y la Unión Europea (UE), mientras Venezuela promueve su condición de beligerantes.
Desde Bogotá el presidente Alvaro Uribe reaccionó a las palabras de su homólogo ecuatoriano señalando que "en una democracia no se le puede reconocer estatus de beligerancia a un grupo violento".
Mientras su canciller, Fernando Araújo, anunció una nota de protesta.
"No vamos a contestar a través de los medios sino a través de una nota diplomática de la cual le haremos llegar copia a la OEA (Organización de Estados Americanos)", apuntó.
Antes de conocer la reacción colombiana, el ministro ecuatoriano de Defensa, Javier Ponce, justificó a Correa señalando que su país busca "frenar las incursiones rebeldes a su territorio" y promover una salida política a un conflicto que afecta a la seguridad de Ecuador.
"Cualquier paso que se pueda dar en función de conducir o de obligar a las FARC a procesos de negociación y de paz, y de negociación de secuestrados son pasos importantes, y lo que pueda hacer el Ecuador en ese terreno lo hará", indicó a la AFP.
La Cancillería, por su parte, emitió un comunicado pidiendo a los alzados en armas la liberación de Betancourt y demás rehenes.
"Ecuador pide una vez más al grupo irregular FARC que libere de inmediato y sin condiciones a la señora Ingrid Betancourt y a los demás colombianos y extranjeros ilegalmente retenidos bajo su control", señala el comunicado.
"La incondicional y pronta liberación de los secuestrados constituiría una manifestación de respeto a la dignidad e integridad personal de los retenidos, de acatamiento a normas humanitarias de vigencia universal, y un avance hacia la pacificación de Colombia", agrega el texto.
Asimismo, insistió en que las palabras de Correa "reiteran la política de Ecuador de rechazar la presencia" de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC, marxistas) en territorio ecuatoriano.
La semana pasada Correa había advertido a ese movimiento que cualquier incursión en Ecuador la consideraría como un "acto de guerra" y la repelería militarmente.
AFP