¿Por qué decidió venir de Colombia a Europa?
Por muchas razones, pero aún hoy no he podido descubrir cuál fue el motivo real. Son tantas las causas que llevan al ser humano a tomar ciertas decisiones, como la situación económica, la situación política, la situación social o la dificultad de tener acceso a la educación...
Aquí he tenido la suerte de conocer a grandes maestros y de acceder a ciertos trabajos prácticos que me hicieron ver que lo que realmente yo quería ser era director de teatro, aunque sigo participando en mis producciones como actor. El paso siguiente fue crear la Compañía Teatro Malandro.
¿Cómo funciona su Compañía Teatro Malandro?
Es un grupo estable que trabaja con profesionales. Creamos espectáculos e incentivamos una serie de intercambios y de investigación. Además estamos muy vinculados a la danza y a las artes visuales, mostrando un aspecto muy pictoral. Somos una compañía independiente pero contamos con el apoyo del Estado de Suiza y de la ciudad de Ginebra, y creamos producciones de una gran diversidad: desde autores clásicos hasta directores más contemporáneos.
¿Cuál cree que es la clave del éxito para triunfar en el extranjero?
Si la supiera ya hubiera escrito un libro y me hubiera hecho millonario (entre risas). Yo creo que los elementos fundamentales son el trabajo, el esfuerzo, la pasión y siempre tiene que haber algo de talento.
¿No hubiera sido más fácil venir de Colombia a España?
Para nada. El idioma no es realmente una barrera. En Francia y en Suiza he tenido grandes oportunidades y he aprendido mucho. Además, llevo 18 años viajando por todo el mundo con mis producciones y este año ha sido la primera vez que me ha invitado España, al pasado Festival de Málaga, y curiosamente ha sido con una obra de un autor alemán, teniendo en cuenta que he montado espectáculos de Cervantes, Tirso de Molina, Lope de Vega…
¿Y cuál es el motivo de su visita a Barcelona?
Me ha invitado la Casa Amèrica Catalunya para dar unas conferencias y así también tengo la oportunidad de ver grupos y espectáculos de la oferta cultural de Barcelona.
¿Qué opina de la programación del Festival Grec’08?
Es un festival extraordinario, y los felicito por ello. Aquí podemos encontrar una gran oferta teatral y de danza.
¿Cómo ve la situación del teatro en Colombia?
Se está haciendo mucho teatro, hay mucha creatividad y mucho talento, tenemos una gran riqueza cultural. En contra de lo que muchos puedan pensar, no hay tan sólo narcotráfico y terroristas.
¿Trabaja con actores colombianos?
Hay dos, un colombiano y una colombiana, de 24 que formamos la compañía.
¿Qué pueden aportar los actores colombianos al teatro europeo?
Yo no trabajo ni con actores colombianos, ni suizos, ni franceses, yo trabajo con actores universales.
¿Piensa regresar a Colombia?
Voy muy a menudo. En realidad, creo que nunca me he ido de Colombia.
¿Qué es lo que más echa de menos?
Echo de menos la memoria social, la memoria cultural que se ha ido borrando y que ha ido desapareciendo, y que los gobiernos se han encargado de ocultar y enterrar en fosas comunes.
¿Qué proyectos tiene entre manos?
En estos momentos estoy preparando una ópera para el Teatro Capitol de Toulouse, ‘La Périchole’, de Jacques Offenbach. Y también estamos ultimando un proyecto con la compañía de teatro Spac, de Japón.
¿Piensa que le queda algo por hacer?
No me queda tan solo un proyecto, sino que tengo toda una vida por delante. Todo lo bueno y lo malo que he hecho me ha llenado, y lo que me queda por hacer es seguir aprendiendo.