División en la Unión Europea por las repatriaciones
Quieren negar la asistencia jurídica a inmigrantes sin papeles detenidos
Bruselas. Diez países de un total de 27, exigen un acuerdo europeo aún más duro para las expulsión de los inmigrantes sin papeles. La propuesta para endurecer los mecanismos de la repatriación no logró el consenso en el debate europarlamentario, debido a que un grupo de países considera insuficiente las medidas del proyecto.
La decisión del Parlamento fue suspendida hasta la próxima semana, pues los diferentes grupos de la cámara muestran posiciones bastante opuestas. En general, los partidos de izquierdas, socialistas y verdes, buscan asegurar mayores garantías y asistencia jurídica para los extranjeros en los centros de internamiento (CIE). Los grupos conservadores y de derechas, exigen más rigor para los menores detenidos, disminuir el plazo del retorno voluntario y no otorgar asistencia jurídica a los inmigrantes detenidos.
El segundo grupo, encabezado por países como Alemania, Francia e Italia, defienden el endurecimiento de la normativa. El ponente del documento de la iniciativa, el alemnán Manfred Weber –Partido Popular Europeo- defendió que este representa un avance al limitar el internamiento en los CIE, en países donde hasta ahora pueden permanecer indefinidamente.
Los partidos que se oponen a este planteamiento, señalaron las consecuencias que tendría una nueva aplicación de las repatriaciones, como una “degeneración jurídica que trata a los inmigrantes como una subespecie humana”, señaló el socialista italiano Claudio Fava, informó el diario El País.
Desde el 2005 la Unión Europea intenta adoptar una política común en materia de inmigración, hasta que la presidencia eslovena activó los mecanismos para llegar al debate de ayer. Estos son los principales puntos en desacuerdo de los 27 países:
No asumir los costos de la asistencia jurídica
Alemania, Austria, Lituania y Grecia se niegan a solventar económicamente la asistencia legal para recurrir una orden de expulsión, por representar, según ellos, un rubro importante.
Reducir el plazo de retorno voluntario
República Checa, Francia y Hungría pidieron que el período propuesto para que un inmigrante vuelva a su país voluntariamente, sea menor que el de 7 a 30 días, propuesto inicialmente.
Expulsión de menores
Otro de los argumentos para endurecer la repatriación, es la oposición a las garantías de los menores en edad escolar. Francia quiere que se pueda aplicar la expulsión aunque se encuentren en el transcurso del curso académico, sin que esto sea impedimento para el retorno al país de origen.
Seguimiento y control
Austria, Polonia, Malta y la República Checa se opusieron al acuerdo por considerar excesivo los medios de seguimiento y control de las repatriaciones. Estos países son partidarios de otorgar menos garantías a los inmigrantes.
Posibilidad de volver a Europa
Varios países pretenden que se amplíe el plazo para reingresar a Europa luego de la expulsión, que el documento propuesto contemplaba en cinco años.
Redacción