Ante la necesidad de personas para cuidar ancianos
Regularización selectiva en Italia para trabajadoras del hogar
Gustavo Franco, Roma. “En el vocabulario del ministro del Interior no existe la palabra regularización”, ha dicho Roberto Maroni, ministro del Gobierno italiano, al ser interrogado sobre la propuesta de la ministra de Igualdad, Mara Carfagna, de regularizar a 150.000 mujeres extranjeras que trabajan en miles de hogares italianos en el cuidado de ancianos o niños.
Las palabras de Maroni buscan blindar al Gobierno, de las críticas de quienes aplaudieron el decreto para criminalizar la inmigración irregular. Pues ha reconocido al mismo tiempo, la necesidad de regularizar a las trabajadoras del hogar. Se espera que sea incluida en el paquete de iniciativas sobre inmigración que se aprobarán antes de julio.
Así lo dejó entender Carfagna cuando expresó que “distinguir entre inmigrante – recurso; e inmigrante – problema, es un deber para quien quiere garantizar la seguridad de los ciudadanos sin perder de vista el valor de la solidaridad”. Así, la medida extraordinaria podría “valorar tiempos y modos para una rígida y controlada regularización”.
La cifra de personas que se dedican a esta actividad, según el Instituto para la investigación social de Milán, corresponden a siete extranjeras para cada 100 ancianos. La medida de excepción acogerá a todos los que hayan presentado sus solicitudes de soggiorno (permiso de residencia) antes del 18 de diciembre. Habrían 413.664 instancias pendientes (Milán y Roma lideran la lista, con 43.452 y 30.508). La posibilidad de obtener los papeles dejaría por fuera a quienes tienen una orden de expulsión.
Pocos días antes de que Berlusconi se reuniera con su gabinete para aprobar el polémico decreto de expulsiones, el diario Corriere della Sera realizó un sondeo que demostró que el 81% de los ciudadanos apoyan una regularización extraordinaria para las trabajadoras del hogar.