Shantel, música sin pasaportes, sin fronteras... y mucha locura
La cantante serbia Vesna Petkovic fue el complemento ideal del pequeño alemán. Con su voz potente y tan personal y sus bailes al más puro estilo balcánico, la elegante Petkovic logró transportar al público a otro mundo.
Uno de los momentos más altos de la noche fue cuando el asistente personal de Shantel irrumpió en el escenario con una máscara de luchador mexicano cubriéndole el rostro y unas cuantas botellas de vodka en sus manos; entonces Shantel comenzó a lanzar vasos plásticos a la audiencia y luego repartió vodka a diestra y siniestra.
En algún punto del show, Shantel aprovechó y se bajó del escenario, se mezcló entre el público y arremetió con una versión del clásico italiano
Bella Ciao. Fue un momento de delirio total y absoluto.
El concierto duró una hora y media, y en los bises la banda tocó el esperado Bucovina, todo un himno de los Balcanes. El de Shantel fue sin lugar a dudas el concierto más explosivo de todos los que se vieron en la Sala Clap en esta cuarta edición del Cruilla de Cultures.
Los teloneros fueron los madrileños de El Sombrero del Abuelo, con una fusión de potentes guitarras, instrumentos clásicos (violín, clarinete, flauta traversa) y otros de carácter más autóctono de los Andes (quena, charango, zampoña, cajón), a los que sumaron samplers y scratches, para dar lugar a un concierto un tanto breve pero intenso que anticipaba la fiesta que se vendría.
El Festival Cruilla de Cultures cerró ayer en Mataró con una fiesta animada por rumba y ritmos latinos al lado del mar, tras casi un mes de conciertos. Este año el broche final lo pondrán el 30 de agosto en Barcelona, cuando el festival se traslade por un día al Forum con dos escenarios simultáneos y música en directo desde las 17:00 hasta las 4:00 de la mañana del día siguiente. En el cartel destaca Amparanoia, Asian Dub Foundation, Canteca de Macao y Zuco 103, pero no pierdan de vista a la divertidísima Always Drinking Marching Band y otras sorpresas.