"Comprometerse significa abrirse al mundo que nos rodea. Supone decir, en contra del determinismo histórico, que hay algo para inventar. Es lo contrario del derrotismo y la resignación". Con estas palabras y después del éxito de Indignaos!', del cual se han vendido 25.000 ejemplares en catalán y 450.000 en castellano, Stéphane Hessel (Berlín, 1917) vuelve a la carga con 'Comprometeos! Ya no basta con indignarse' (Destino) en que insta a los 'indignados' de todo el mundo a hacer un paso más. En esta ocasión no se trata de un manifiesto, sino de una conversación con el joven activista Gilles Vanderpooten que este martes saldrá a la venta en castellano y un día más tarde en catalán.
Nació en el Berlín del 1917, pero desde los siete años Stéphane Hessel ha vivido en París. Justo cuando empezaba los estudios superiores, en el año 39, fue movilizado y dos años después se unió a la resistencia francesa y, en Londres, en la Francia Libre del general De Gaulle.
Encarcelado por la Gestapo el 1944 y habiendo escapado de la muerte en el campo de concentración de Buchenwald, Stéphane Hessel ha saltado a los escaparates de todas las librerías a sus 94 años con el manifiesto 'Indignaos!' (Destino), un texto que animaba los jóvenes a reaccionar ante esta crisis global y que en pocas semanas se posicionó en los primeros lugares de las ventas de no-ficción.
Sus palabras calaron profundamente en la conciencia de los jóvenes que el pasado 15 de mayo salieron a la calle para mostrar su descontento con el sistema político y económico y que este pasado domingo sacaron a miles de personas a la calle bajo el lema 'La calle es nuestra, no pagaremos su crisis'. Considerado una de los iconos del llamado movimiento de los 'indignados', ahora Héssel lanza un nuevo grito: 'Comprometeos!' (Destino).
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