Sudamérica califica de xenófoba la directiva de expulsiones de la UE
San Miguel de Tucumán. Los gobernantes del Mercosur y de los Estados asociados rechazaron el martes por xenófoba la nueva ley inmigratoria europea y atribuyeron a los subsidios agrícolas la crisis alimentaria mundial, durante una Cumbre en la provincia argentina de Tucumán (norte).
El pronunciamiento lo firmaron los mandatarios de Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Chile, Bolivia, con ministros de Ecuador, Colombia, Perú y México, en la capital de una provincia agrícola que fue noticia en el mundo hace cinco años con las muertes de niños por desnutrición.
“Los presidentes de los Estados parte del Mercosur y Estados asociados rechazan cualquier intento de criminalización de la migración irregular y la adopción de políticas migratorias restrictivas, en particular hacia los sectores más vulnerables, las mujeres y los niños”, se afirmó en el documento final de la XXXV Cumbre.
La declaración de los 10 gobiernos latinoamericanos sostuvo “la necesidad de luchar contra el racismo, la discriminación, la xenofobia y otras formas de intolerancia”.
La capital provincial de San Miguel de Tucumán pareció estar durante la Cumbre bajo estado de sitio, acordonada por millares de policías que convirtieron en un desierto el casco céntrico, mientras los mandatarios se manifestaban contra la política inmigratoria de la Unión Europea (UE).
La declaración de los 10 países exhortó a los países desarrollados a “evitar los multimillonarios subsidios que distorsionan la competitividad y la falta de apertura de sus mercados a los productos de países emergentes” que “profundizan las causas de las migraciones, esto es la pobreza estructural y la exclusión”.
En el sentido contrario a la 'Directiva de Retorno' europea, que castiga con cárcel y deportación a los inmigrantes sin papeles, los sudamericanos aprobaron la eliminación de los pasaportes y fijaron el uso de los documentos de cada nación para circular por la región.