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tribuna Latina
2 concurso cuento corto
Los 5 primeros clasificados de la categoría 2ª edición Tu Cuento Vale
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PREMIOS
CATEGORÍA JÓVENES


Ganador: 3.000 euros

Se entregarán además dos menciones de honor.
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PREMIO DEL PÚBLICO

Hasta 13 años
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Hasta 18 años
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Hasta 27 años
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Carlos Dan, 25 años, Chile
tu cuento vale
Esta historia transcurre en Valdivia, al sur de Chile, la lluviosa ciudad donde estudié para profesor de castellano, entre juergas juveniles y olor a verde oscuro.
Conocí a Bridge en el boulevard del completo, como le decíamos a la típica callecita repleta de sucuchos de comida rápida donde satisfacíamos nuestra hambre quienes estábamos demasiado ocupados salvando el mundo, bebiendo cerveza, haciendo la revolución, como para preocuparnos de comer...
Tnte. Mario Terán, 13 años, Perú
La orden del alto mando militar boliviano estaba dada. “Di buen día a Papá” o “Proceder a la eliminación del señor Guevara”. Nadie con sentido común estaba dispuesto físicamente a efectuarlo, ¿Quién querría mirarle los ojos y asestarle un tiro al hombre que desafió al hegemonismo yanqui en América latina? Dos soldados dispusieron sus armas al negarse hacerlo, fueron acusados de...
Gabriel, 27 años, Nicaragua
Amanece en Managua, los gallos y los pitidos de los buces dan la bienvenida al nuevo día. Allá frente al Parlamento en la “Villa de los Nemagones”, tomada desde hace varios años por campesinos bananeros del Occidente afectados por los químicos Nemagón y Fumazone, Mercedes se despierta y todavía con sueño se apresura a encender unas buruscas y olotes secos para hacer el café negro...
Lmeg, 25 años, España
Yo estaba contento. Tú me prometiste que me traerías un portaaviones de juguete. María no decía nada. Él te miraba orgulloso. Ella lloraba. Y los otros tocaban el himno nacional y blandían banderas rojo y gualda. En el pueblo todo sigue igual, pero María no volvió a pasar por casa. Papá y mamá no han vuelto a sonreír desde que te fuiste y ayer me dijeron que no regresarías nunca. Oye...
Holalito, 22 años, Uruguay
Estuve en Montevideo un solo día, de hecho unas pocas horas, y eso fu suficiente para vivir lo que les voy a contar.
Llegué a Montevideo para cerrar un contrato de palabra. Yo venía de San Pablo; llegué a Montevideo al mediodía y a la medianoche me iba a Buenos Aires...
Guaji8, 26 años, España
Hacía frío. Sólo quedaban algunas brasas en la hoguera y el cuarto se estaba quedando a oscuras cuando escuchamos unos pasos que se acercaban a la puerta. Cuando entró no me lo podía creer, ¡el abuelo había regresado! Hacía mucho tiempo que no lo veía y nadie me había explicado por qué se había ido. Durante su última visita durmió debajo de mi cama, no es broma, hacía cosas muy raras: sólo se había quedado un día y no paraba de mirar por la ventana del cuarto...
Tomás Mayo, 23 años, Chile
Ya es ocho de Junio, y hace un año también hacia frío. En la ancestral cosmovisión precolombina el paso de las estaciones es el resultado de la batalla constante entre los demonios de la oscuridad que intentan engullir en su interior al Sol, representado como una serpiente emplumada que todas las madrugadas se alza triunfante sobre los oscuros y por la noche es amamantado por...
Plasson. 27 años, Argentina
LAS PÁGINAS QUE SIGUEN FUERON HALLADAS DENTRO DE UNA BOTELLA, EN UNA ISLA DEL PACÍFICO SUR. LAS INVESTIGACIONES LLEVAN A SUPONER QUE SON DE PUÑO Y LETRA DE DAVID JONES, UN MARINO INGLÉS QUE PARTIÓ EN EL ALLEN GARDNER, Y DE QUIÉN NUNCA MÁS HABÍAMOS TENIDO NOTICIA...
Borboleta, 27 años, España
El mundo se levantó desolado una mañana. Los árboles, las flores, los animales, los olores e incluso los colores habían desaparecido. En medio de aquel agujero oscuro sin tiempo ni espacio, se encontraron varios hombres y mujeres originarios de diversas tierras.
Asustados y desorientados, sin reconocer dónde estaban, empezaron a mirarse los unos a los otros...
Domo Origato Mr. Roboto, 25 años, Chile
La sabiduría popular es un concepto bajo el cual agrupamos toda una serie de observaciones e intuiciones que, por alguna razón desconocida, nos parecen tan llamativas que decidimos inmortalizarlas por siempre en un refrán. En ella podemos encontrar ideas tan disparejas como “a quien madruga Dios lo ayuda” & “no por mucho madrugar amanece más temprano, o “perro que ladra no muerde” ...
Escritora gótica, 21 años, Perú
¿Porqué huyes, niño, porque? nadie te sigue, tu vez, aunque parezca difícil de creer, Bebé, nadie, nadie te sigue. Cuando, cuando tus piececitos, Bebé, tocan la tierra tú no sientes nada ya, porque el miedo, niño mío, te ha quitado las ganas de sentir eso.
Mira, mira, niño, que equivocado estaba; en realidad, te siguen y con perros todavía por la trocha; oh, sí, bebe, que habrás hecho que los peones de la aldea te siguen y como te digo, tú, ya de tanto correr...
Adolescente siglo XXI, 18 años, Ecuador
Vives desde hace muchos años en Madrid, tantos que apenas si me acuerdo de ti. Te he visto, claro, por el ojito de la cámara de la PC, pero ha sido como cuando veo los actores en el cine, soberbios y buenazos en su accionar, pero no de carne y hueso, nunca jamás un abrazo, imposible, no se puede a través de la pantalla, pero carambas, que bien que actúan, ellos, claro...
Vlaad, 18 años, Argentina
Observa el espejo que tiene en frente, imitando cada uno de sus movimientos. Sonríe, levanta un dedo con el deseo de romper el vidrio. Imagina una lágrima, y recuerda el aliento que recorre el cuerpo desnudo.
En eso, el grito desea tomar el control. Desea hacer danzar a las marionetas, enredar sus hilos y ahorcarlas. La bolsa es atrapada por el aire, es elevada y conducida. Recuerda la violación, la violencia siendo violada...
Celeste Natales, 26 años, Chile
Los adoquines rebeldes de la Alameda anunciaban la llega de un otoño precoz. Los cubría una capa de cemento trizado y un manto de bugambilias derrotadas por el viento de esa tarde. Arrodillada en la parte trasera, yo miraba por la ventana, intentando seguir la estela púrpura que dejaba el movimiento suave del auto de mi abuelo. A ratos me volteaba y fingía ver el mundo al revés...
Odradek, 25 años, Colombia
Cierta ocasión cuando trabajaba en una tienda llegó a mercar un cliente nuevo y como teníamos servicio a domicilio gratis, yo le pregunté al señor la dirección y él muy amablemente me la dijo mientras yo llamaba a mi patrón, quien era el encargado también de hacer los domicilios y le comenté que el señor, —cual es su nombre señor le pregunté— a soy Carlos Ciro respondiome...
Gaia, 27 años, España
Cuando le preguntaban su nombre contestaba: “Soñador”; cuando le preguntaban de qué vivía respondía: “de sueños” y cuando querían saber cuál era su rumbo les invitaba a seguir la dirección del viento. 
Soñador vivía sin leyes ni horarios dejándose llevar por los vientos que debían llevarle hacia el más sublime de sus sueños. Se paseaba llevando consigo una cometa que hacía volar los 365 días del año. En ella se leía el siguiente mensaje...
Saltrambas, 19 años, España
Los edificios habían empequeñecido en mi ausencia. No me atrevía a expresarlo en voz alta por temor a ser tachado de loco, pero estaba seguro de ello. La realidad no coincidía ni remotamente mis recuerdos. En mi mente, la ciudad era un bosque de rascacielos, de imponentes construcciones y enormes avenidas; una jungla de ladrillos, cemento y acero. Recordaba lo agotador que resultaba...
Pájaro, 25 años, España
Estoy cansado de vivir. Si es que a esto se le puede llamar vida. Hace tanto tiempo que no brego que ya perdí los cayos de las manos.
Condenado a deambular de noche, huyo del perro de mi abuelo que desde aquel día fatídico me persigue. Maldito sea el día en que mi padre violó a Nachita. Nadie quiere dar muerte a su propio padre...
Jar, 24 años, España
Me despierto, no he abierto los ojos todavía, pienso: “y ahora… de que coño voy a escribir”. Un amigo me contó ayer que hay un concurso de cuentos abierto y que él ya envió el suyo. Me levanto rápidamente y me pongo en acción, prendo el computador de mi novia y comienzo a investigar. Tengo tres días para escribir un cuento y nunca he escrito uno en mi vida, así que decido ponerme a leer los cuentos que ya han sido enviados...
Marcos V, 25 años, Chile
No tengo ni la más mínima idea de porqué levanté la cabeza. Supongo que solamente fue un acto reflejo. Con lo apurado que estaba no podía permitirme el lujo de perder ni siquiera un segundo; quedaban tan sólo cinco minutos para que cerraran el Ministerio y era mi obligación conseguir algunos timbres antes de que eso sucediera. Sin embargo todo el mundo miraba hacia los cielos, y ya sabes que la curiosidad es algo difícil de...
Maco, 27 naños, Perú
Su espíritu libertino y su desenfreno por conseguir diversión, no lo dejaban tranquilo, intentó no pensar en aquello que fuese mas allá de su habitación, pero tras una breve lucha con los pensamientos que le inducían a terminar con su voluntario encierro, no pudo más....
José Pepe, 22 años, Alemania
Del barrio recuerdo los terrenos baldíos, las casas sencillas de apenas un piso o dos, los pequeños comercios, la cerrajería, la ferretería, el almacén, los partidos de fútbol en las calles empedradas, la amistad de la gente, la amabilidad, la confianza mutua, y también otras cosas más. Papá volvía del trabajo, y mamá le preparaba unos buenos mates amargos, fósforo, hornalla, pava, un poco de agua que dejaba correr para que no tuviera sedimentos; después buscaba el mate que había tallado un artesano de Jujuy, la yerba...
Danico, 27 años, Colombia
Tuve la oportunidad de viajar en tren con mi tía Maruja a una pequeña población ubicada al interior de Colombia llamada Chiquinquirá, osé de una amplia observación no solo por los ventanales airosos del flameado vehículo sino por la lentitud del mismo, el tren se movía gracias a las enormes tortugas que lo halaban como trineo, me urgía llegar a una letrina decente, a una donde no muchos se hubiesen sentado o que por lo menos no estuviese tan desaseada como la de aquel tren teniendo en cuenta que...
Lolín, 23 años, España
Se escoge un sitio preciso para el montaje, de preferencia algún lugar tranquilo o que le gustara al difunto en vida (claro, y yo, ¿Cómo voy a saber eso? En lugar de hacerlo en mi tumba, para estar todo más tranquilitos, ora que te fuiste a vivir a Barcelona me lo vas a montar en un cuchitril oscuro, en la mera esquinita de tu habitación, como si en vez de tu tía querida fuera yo un muerto cualquiera, ¿no?).
Esteban Virchoff, 20 años, España
El día de su cumpleaños, Boris y Edmundo meditaban frente al mar. No estaban juntos. El primero miraba al horizonte dividido por mástiles frente al Por Vell de Barcelona, el segundo, caminaba por un dique en el puerto de Veracruz, ignorante por completo de los barcos que atravesaban su mirada, forzando sus ojos a seguir las aguas hasta el cielo...
Will Peltre, 21 años, Argenina
No cuenta como un cuento, sino como una veracidad,
por respeto hasta el final no voy a revelar su identidad.
Hoy se me dio por contar una historia que llevaba oculta en mi memoria residente de mi Argentina natal:
Asiste, como cada fecha, la cúpula de manto negro sobre el firmamento...
Antonio Fernando Mar, 27 años, Colombia
Yasira bailaba el mapalé con gracia. Se contoneaba como si estuviera ardiendo en llamas. Al son del tambor de cuero, golpeado por el negro Bruno, movía su cuerpo en la noche iluminada por la luz de las velas y alfombrada por el ruido pertinaz de las maracas. Su falda corta adornada con flequillos resaltaba sus piernas largas y firmes como rocas. En su pelo tenía trenzadas dos rosas a lado y lado de la cabeza...
Real Visceralista, 27 años, México
Cuentan que nací de ella, que soy su hija, que cuando la tierra se abrió yo fui lo primero que salió de sus entrañas. Dice la gente –sobre todo los viejos– que ellos lo vieron, que nadie les contó, que ellos presenciaron el alumbramiento. En el pueblo se cree que las coincidencias no existen; que nada en esta vida ocurre por casualidad; que, según ellos, si una cosa sucede es porque otra necesitaba de ella para suceder también. Y yo les creo...
Látigo de aire, 17 años, Argentina
El sol se diseminaba en un canturreo sordo, deslizándose somnoliento por la llanura. Las sombras se dilataban paulatinamente, y cuando el cenit crepuscular llegó a su fin, hundiéndose en lontananza, un último halo refulguriante se impuso unos segundos en el éter. En ese instante cegador el chasquido de unas dagas interrumpió terminante el reflejo de ira que se entremezclaba en los ojos del gaucho...
Sangre Mestiza, 25 años, Perú
El viaje por las Alpujarra ha sido largo y cansado. La tropa de 600 españoles leales a la causa del Rey marcha ovillada sobre los caballos entre los agrestes del campo y aldeas de miserables formaciones, dispuestos a luchar contra la sublevación morisca originada por el decreto real que impide la práctica de otra fe distinta a la católica. El fervor de los amadores de Alá se encuentra inflamada, su líder Aben Aboo, ha decretado...
Tranquilina Iguarán, 28 años, Venezuela
Hay que llevarse al chico. El padre sabe por qué. Porque es el fundador de la CUT local y consiguió firmar el primer convenio con la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria para mejorar las condiciones económicas y laborales del gremio. Los motivos que esgrimen los rebeldes son distintos: nadie los cree pero nadie los discute. Todos los vecinos han salido de sus casas. Hay otros siete detenidos...
Esteban Virchoff, 20 años, España
El día de su cumpleaños, Boris y Edmundo meditaban frente al mar. No estaban juntos. El primero miraba al horizonte dividido por mástiles frente al Por Vell de Barcelona, el segundo, caminaba por un dique en el puerto de Veracruz, ignoraba de manera deliberada por completo de los barcos que atravesaban su mirada, forzando sus ojos a seguir el horizonte donde las aguas se funden con hasta el cielo...
Insomne-mone, 24 años, Argentina
Todo empezó, para variar, inevitablemente, aquella primavera azulada, casi invernal. No quería creérlo, o no podía (no me acuerdo). Estabas “…rara… como encendida…”. Se respiraban muchos tangos ésa tarde.
Me acuerdo que pensé, “… cada persona con su tango atado al cuello…”, como un globo negro, o de miel gris, que carga con el alma de cada uno...
Lord MorbiDux, 24 años, Colombia
Me desperté con desilusión. Había sido un sueño espectacular. No es broma, yo siempre me la pasó soñando, aún estando despierto. Bueno, no sé si eso es soñar. Quizá es mejor decir imaginando, bueno, cómo sea. Estaba en una biblioteca enorme, gigantesca, con unas paredes altísimas, llenas hasta el copete de libros. Claro, obvio. Unos chicos llegaban y me hacía miles de preguntas...
W Golf XT, 15 años, España
El fuego de la hoguera crepitaba con fiereza en la plaza mayor, el olor nauseabundo a carne quemada, el humo negro y espeso, el calor sofocante y los horribles gritos que profería una mujer atada al poste completaban la macabra escena a la que tan acostumbradas estaban las gentes de Santo Domingo.
La condenada era una judía de mediana edad, de tez morena y cabello oscuro...
Azalrama, 20 años, Perú
Desde las profundidades de los bosques de Piurí, se oyen los ecos del llamado salvaje y desesperado de la vida, pidiendo perdón a Pluspetrol por algo que no cometió.
La vida transcurría al compás de la naturaleza. Los ancianos se reunían, y le cantaban al sol y a la luna. Nadie sabía de la compañía. Años después los vieron llegar y con ellos la destrucción de su medio de vida...
Carmen Díaz-Oliver Castro, 24 años, España
No era la cualidad que más despreciara en el mundo, pero aquella noche me sentí un cobarde. Las siluetas del puerto se alejaban entre la bruma de un amanecer sin sol, en una niebla perenne que abotagaba mis sentidos. Mi hermano se muerde la mandíbula con virulencia, el puño tan prieto que un hilito de sangre baila lentamente entre sus nudillos. Sus ojos de un verde oscuro se han tornado negros...
Billy Fish, 20 años, Perú
No hay trabajo más fuerte que ser un espejo, y es que se debe tener la rapidez de un vencejo al ver venir al individuo que se quiera mirar, y en ese preciso instante de tiempo milimétrico, pesado por la misma balanza que encuentra los gramos que no hay en la comida comprada en el supermercado, tener que volverse reflejo del que posa frente a él...
Oliveira, 27 años, Argentina
Julio dando vueltas en la cama, un calor bárbaro y una inquietud clavada como una espina de pescado tragado muy deprisa. Impaciencia, ansiedad, preocupación, desconfianza, palabras que se reproducen como gatos para el mismo Julio sin dormir, que en un momento con dolor de cuello y humor de perros, encendiendo la hornalla, el rumiar del estómago y el olfato excitado por el olor del pan tostado...
Epica, 18 años, Argentina
El trece de febrero de 1855, un malón liderado por el cacique mapuche Juan Cafulcurá arrasó con lo que tiempo después se transformaría en la localidad de Azul, en la provincia de Buenos Aires, provocando tres centenares de muertes y concluyendo con el robo de sesenta mil cabezas de ganado. Uno de los propietarios agrícolas de la zona, José Alvear, se encontraba en pleno trabajo cuando oyó el estallido de las voces...
Rosa negra, 27 años, España
Vuele a sonar el timbre mientras intento alcanzar las copas en el estante sin que acaben todas en el suelo. Diego ocupado con las frambuesas para el postre. Desde la cocina, le pido a Matti que vaya a abrir la puerta.
Tras pocos instantes y tras murmullo de saludos, entran en la cocina Stephane y Mirjana, que traen una botella de Slivovitz para ir animando la velada...
Shun, 24 años, Perú
Cómo paso… quién fue… quién te atacó.
Ella está tirada en el suelo, fue agredida y no pudo correr, ahora está ahí, sangrando a punto de fallecer, no puede ser, la atacaron por la espalda, la encadenaron y, no tuvieron piedad, no pudo gritar, nadie vio nada, nadie sabe nada y, hasta ahora, nadie la va a ayudar...
Faminio Díaz, 24 años, Argentina
Estaba yo sentado, sin el más mínimo sentimiento de culpa y con mi frente mojada por el sudor. En mi mano derecha sostenía un pañuelo empapado y en la izquierda aún tenía el cuchillo de mango negro. No quise ensuciar el pañuelo limpiando aquél con éste, pues en ese caso no hubiera tenido con que enjugarme el agua salada de mi rostro, aunque repito, sin ánimo de ser redundante...
Horeb, 26 años, España
- ¡Asegúrense de que está bien amarrado el desgraciado! – ordenó el Capitán.
Recibió un sonoro “Sí, señor” que heló la sangre de los presentes. El aire de la plaza, abarrotada, flotaba entre sentimientos ambivalentes. Algunos le compadecían sin entenderle, otros odiaban su osadía y anhelaban la paz. La mayoría le admiraban...
Entrevero, 22 años, España
EL RÍO DE LA PLATA. UN CINE. AÑO DE GRACIA DE 2004
«Queridos hermanos:
Es verdad, no existe la humanidad porque nadie ni nada nos puede definir con exactitud y objetividad en términos generales, no podría dar ni datos físicos...
Wángara, 23 años, México
“¡Nos declaramos listos para las grandes mujeres!”, grita alguien. De pronto es ridícula nuestra imagen: 40 hombres en el salón donde pasaremos nuestro último año de escuela.
Acabamos de entrar haciendo ruido, como si ninguno de nosotros recordara, pero todos vimos hacia la ventana buscando la luna...
Ghenna Jahannum, 24 años, México
Aquel fue uno de esos días que como era de esperar no pasaba nada. Digo, los madrugadores seguían su mantra: “al que madruga Dios lo ayuda”; las taquerías preparaban su changarro para ofrecer la delicatesen del día: taco de barbacoa; el metro emitía sus olores putrefactos que para unos era muy superior a la última fragancia de Channel y claro, la ciudad cobraba su energética vida que...
Starosta, 19 años, Argentina
Ya es hora
suenan las campanas en el río
las ranas precipitan y estallan contra las rocas puntiagudas
”¿¡Viste eso!?¡Suenan muy fuerte!”-me dice a niña-
yo bajo la vista y le repito
-ya es la hora-...
Miss Stalags, 22 años, Chile
Los norteamericanos fueron los primeros en llegar. Montados a bordo del majestuoso Hermes IV lograron atravesar millones de años-luz en tan sólo una fracción de segundo sin sufrir percance alguno, todo gracias al colosal trabajo realizado por las mejores mentes que la humanidad fue capaz de reunir… en retrospectiva resulta irónico pensar que el nuevo planeta fuese nombrado Tierra II...
Juancho, 21 años, Uruguay
El único deseo que doña Felicia tenía era estar lúcida al momento de morirse. Ella decía que quería estar en todos sus cabales ante un acontecimiento tan importante en su vida, que no era ni más ni menos que su fin. Y como le iba a pasar una vez sola, doña Felicia no quería que la tomara por sorpresa, y menos que no se diera cuenta. Por eso, todas las noches antes de dormir...
 
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