Por Francisco EstradaEl que podría ser el tesoro arqueológico subacuático más fabuloso jamás hallado (17 toneladas de oro y plata valoradas en 500 millones de dólares -370 millones de euros), es pretendido ya no sólo por los Gobiernos británico y español. Actualmente, Perú ha iniciado una investigación histórica del caso del
galeón Nuestra Señora de las Mercedes,
“previendo la necesidad de fundamentar su pertenencia al patrimonio cultural del Perú”.
Según Blanca Alva Guerrero, directora de Defensa del Patrimonio Histórico del Perú, del Instituto Nacional de Cultura (INC), su despacho ha oficiado al Ministerio de Relaciones Exteriores de Perú para que indague formalmente ante el Gobierno español sobre las acciones legales que haya efectuado este último, “a fin de orientarnos para el caso y poder entablar una demanda al respecto”.
Como se sabe, la empresa estadounidense Odyssey hasta ahora no devela el lugar exacto donde halló el galeón hundido, además de ocultar información que permitiría identificar a la embarcación. El secretismo es tal que, entre las autoridades de los tres países interesados (Inglaterra, España y Perú), no se sabe a ciencia cierta si se han recuperado todas las piezas o parte de ellas. Sin embargo, Alva Guerrero indica que Perú tiene el derecho de acceder a cualquier recuperación para identificar los objetos procedentes de Perú,
“y basándose en esa identificación proceder a reclamarlas formalmente”.
Actualmente, el INC evalúa con cuál universidad peruana (la Universidad Nacional Mayor de San Marcos o la Pontificia Universidad Católica del Perú) podría buscar una cooperación para fundamentar los aspectos históricos y legales del caso. Sobre las dudas de que el país andino pudiera afrontar los costos de un juicio contra una empresa como Odyssey –que ya ha dado indicios de que hará lo posible por quedarse con el tesoro– Alva Guerrero advierte de que existe
“un fondo de repatriaciones que nos permitiría afrontar los gastos legales de cualquier reclamación que representemos".
Cooperación Perú-EspañaPor su parte, la historiadora peruana Mariana Mould de Pease, incansable defensora del patrimonio histórico de Perú –y principal promotora para que las piezas de Machu Picchu hayan podido regresar a Perú después de casi 90 años de resistencia por parte de la universidad de Yale–, afirma que en este mundo globalizado los recursos naturales –en este caso arqueológicos– se usan mancomunadamente,
“aunque claro está que los estados directamente involucrados en la formación histórica del recurso –en este caso España y el Perú, dado que los galeones y su contenido hacían lo que se llamaba la ‘carrera del Atlántico’–, asumen las responsabilidades y los derechos”.
Con respecto al accionar de Odyssey, la historiadora afirma:
“Son tan piratas a comienzos del siglo XXI como sus antepasados británicos que, entre los siglos XVII y XVIII, atacaban a la flota española con el pretexto de la Leyenda Negra”. Mould de Pease gestiona actualmente la Colección Franklin Pease para la historia andina de Perú, en la Biblioteca Nacional de Lima.
Para fundamentar su posición, Pease menciona la Carta Internacional para la Protección y la Gestión del Patrimonio Cultural Subacuático. Este documento fue redactado en 1996 por el
Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histórico-Artísticos (ICOMOS), organización internacional no gubernamental que promueve la correcta intervención de los restos arqueológicos y monumentales en general.
Editorial del New York TimesSegún publicó en su editorial este prestigioso diario, a inicios de septiembre, el pleito judicial no debería ser sólo entre España y la empresa cazatesoros estadounidense Odyssey Marine Explorations. En el texto se argumenta que así como Grecia, Italia y Egipto han logrado el regreso de tesoros culturales expoliados por otros países –cuando aún no eran estados-nación–, del mismo modo Perú tiene derecho a ello.
Actualmente, se tiene información de que existen demandas y contrademandas entre Odyssey y España, a lo que la editorial afirma:
"Será una larga batalla legal, pero creemos que sería lo correcto permitir a otro grupo de demandantes reclamar el tesoro: las antiguas colonias españolas en Latinoamérica, que es de donde el botín fue saqueado en primera instancia".
Con respecto a los retos legales que podría enfrentar Perú, en el editorial se afirma que el país andino podría armar su demanda sobre la base de premisas morales:
"Los incas no dieron oro y plata por propia voluntad a los invasores españoles. España lo tomó por la fuerza". Según el New York Times, este caso es similar a otros de devolución de patrimonio cultural que involucraron a países como Grecia, Italia, Libia y Etiopía.
"Estos casos, mucho más recientes, no tienen la atroz escala de la conquista y saqueo de los tesoros de Latinoamérica por parte de la Corona española hace centenares de años", sentencia el diario estadounidense.
Odyssey se defiendeEl 16 de octubre de 2007, la Guardia Civil interceptó al barco Odyssey Explorer en las aguas jurisdiccionales españolas de Gibraltar y lo llevó hasta el puerto de Algeciras para inspeccionarlo. Pero ya el 17 de julio del mismo año,
Odyssey emitió un comunicado en su página web en el que señala que
“si estamos en condiciones de confirmar que alguna otra entidad tiene una legítima reclamación jurídica en este naufragio y si se confirmara la identidad, tenemos la intención de proporcionar cualquier aviso legal a todos los posibles reclamantes”. Y má adelante, indica que
“nuestros asesores legales opinan que incluso si una reclamación es considerada legítima por los tribunales, Odyssey debe recibir la mayoría de los bienes recuperados.”
Más informaciónEl galeón Nuestra Señora de las Mercedes fue hundido por un barco de guerra británico en la costa de Portugal en octubre de 1804. El galeón partió del Perú con rumbo a Cádiz, vía Montevideo, en marzo de 1804.
Canal Patrimonio de Perú